domingo, 17 de octubre de 2010

Editorial

     El fútbol es un arte que todos deberíamos aprender a respetar. Es un deporte que todos amamos y que, muchas veces, tratamos injustamente cuando lo practicamos. Tendría que servir para unir gente en torno a un balón y hacerlos disfrutar luchando por la victoria. Pero ganar no lo es todo, es mejor pasar un buen rato con tus amigos que vencer al contrario a toda costa (especialmente en partidos amistosos). Pero hay quien no entiende estos conceptos del fútbol entre amigos...

    Obviamente todos somos competitivos y a todos nos gusta ganar, pero eso no hace que el fin justifique los medios. En un partido amistoso sobran las discusiones, las entradas sucias, los choques fuertes, las protestas y la soberbia. Me parece una soberana estupidez levantarse un sábado a las nueve de la mañana para echar un partido de fútbol y acabarlo discutiendo. Soy el primero en reconocer mis errores, mi reacción del final del partido ha sido exagerada y fuera de contexto y, con este editorial, no pretendo ni mucho menos excusarme.

     Desde luego sí que puedo dar mi opinión y la puedo dar lo más sinceramente posible. Pienso que protestar un golpe, un córner, un saque de banda o cualquier jugada intrascendente del partido es una tontería en un partido amistoso. Creo que es lamentable que parezca necesaria la presencia de un árbitro en un partido entre gente que se conoce desde hace años. ¡Con lo fácil que resultaría ser honrado y ser capaces de arbitrarnos nosotros mismos y admitir la realidad de como ha sido la jugada que se acaba de producir!

    Finalmente, voy a permitirme dos observaciones. La primera, es más bien un consejo aplicable a todos y cada uno de nosotros (ME INCLUYO): no creo que la chulería sea el camino a seguir para nada, la vida da muchas hostias, no sabes cuando te vas a encontrar a alguien que resulta ser más chulo que tú. La segunda observación, podría ponerla como una indirecta, pero no es el estilo del bloguero, así que la voy a poner de manera muy directa. Hay que ser tonto, para meterse en este blog y escribir en la noticia "Nacidos para ganar", un comentario fuera de tono que decía textualmente: "nacidos ganar pero al calasanz ni le oleis". Bueno, ante esa gilipollez, la haya escrito quien la haya escrito, solo tengo claras dos cosas, no me voy a rebajar al nivel del que haya comentado, ni voy a discutir por otra tontería así.

     Que quede bien clarito que este blog lo llevo yo, en representación del equipo al completo, pero lo regento yo. De ese modo, puedo hacer con él lo que me viene en gana, y en él se escribe lo que a mí me da la gana. Por supuesto que no hay normas de lo que se puede escribir o no escribir en él, pero tened por seguro que a cada comentario que aparezca en él sin más intención que ofender o provocar, mi única reacción va a ser borrarlo con la mayor celeridad posible. Es la última vez que voy a escribir nada en un post nada relacionado con algo que incumpla con el espiritú con el que surgió el blog. Por supuesto, cada uno puede tomarse la medida como quiera, no es democrática y no respeta la libertad de expresión, pero como estamos en un país libre y, visto que la gente tambié lo hace, haré lo que tenga a bien hacer.

     Un saludo al o a los que se den por aludidos por los comentarios a lo largo del editorial.

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