viernes, 11 de febrero de 2011

La fuerza del sino

MásMóvil 1 – 4 Portland

La ausencia de Alipio y una serie de errores en cadena, desde el banquillo hasta en el terreno de juego, sentencian al MásMóvil a la derrota frente a su más acérrimo rival en el debut de Jandro.

-          La oscuridad se cernió sobre la ciudad complutense dándole a la noche un cariz apocalíptico. El conjunto negriamarillo contaba con la baja de Alipio, el portero titular, por problemas personales, quizás como anticipo del funesto final que el encuentro tendría, y con el alta de Jandro, jugador contratado por el director deportivo en calidad de cedido por el Torres de la Alameda.
Mas aún no había comenzado el partido, cuando todos los planes ya se habían truncado. Javo se caía de la lista y las sustituciones, ya preparadas, se convertían en parte de una historia que pudo haber sido feliz. Los designios divinos no sonreían al MásMóvil en los prolegómenos del encuentro.
Los efectivos telefónicos esperaban a un autobús cuyo retraso, como señal de mal agüero, provocó la subida con prisas y el estrés de los mismos. A la llegada al Parque Deportivo de El Ensanche, los franjinegros no tenían ni vestuario donde ponerse la ropa de trabajo. El destino les condujo a cambiarse en el banquillo, bajo la iluminación de unos focos cuya luz no fue suficiente para dar claridad a las ideas del entrenador en funciones.
Tras un camino plagado de calamidades, el colegiado, con su uniforme bermellón, salió de la caseta dispuesto a dar inicio a duelo clásico entre dos conjuntos antagónicos en la clasificación del campeonato doméstico.

-          El esférico púrpura y oro echó a rodar puesto en juego por el Portland que estrenaba su equipación “azul oscura casi negra”. El MásMóvil presentaba una alineación inédita con Ismael en la portería, en suplencia de Alipio, pero su filosofía de juego era la misma: tiqui-taca y esperar a que la ocasión surgiera. A los telefónicos, el partido se les iba a hacer más oscuro que la propia camiseta rival. Con algunos de los habituales titulares a la sombra del banquillo, los primeros minutos parecían controlados. Pero cuando las primeras sustituciones iban a realizarse, la mala fortuna se cebó con el cancerbero de las “avispas”. Un balón al hueco por el flanco izquierdo del Portland supuso la internada del fugaz extremo, el veloz jugador alcanzó la línea de fondo y su pase de la muerte, nunca mejor dicho, se coló por azar entre portero y defensas y cayó manso a los pies del delantero que con los tacos empujó el cuero al fondo de las mallas. La mala suerte se cebaba por enésima vez en lo que va de temporada con el conjunto negriamarillo.
Si algo se le puede achacar a este conjunto es que si muere, lo hace matando. El cambio de estrategia, del MásMóvil, a la triple línea de dos permitió al mediocampo tocar con calidad. Las jugadas nacían en su propia área y morían en la rival tras una infinita trenza de paredes en la medular. La delantera telefónica no supo aprovechar los balones de los que era surtida y las ocasiones se marcharon al limbo. El gol del empate tuvo que llegar a balón parado. Un saque de esquina botado por Pablo al corazón del área fue cabeceado por Diego, que emergió desde las profundidades con un salto prodigioso, al fondo de la portería rival. La igualdad regresaba al marcador, pero los dioses del fútbol no estaban dispuestos a que así fuera por mucho tiempo.

-          Los franjinegros, aún empezando a remolque, había puesto las tablas en el marcador en un ejercicio de talento y casta. Sin embargo, cuánto mejor parecía el juego de estos, más en contra se les puso el partido. Apenas de la igualada, una falta lejana, sin apenas peligro, allende la línea del centro del campo, lanzada por el “10” del Portland devolvería el partido a donde los malos augurios querían que estuviese. El lanzamiento a romper fue al centro de la portería, Ismael paró con los pies, pero el balón. decidido a entrar, golpeó con fuerza la madera y cayó muerto por detrás de la línea de gol. Sin tiempo para que los jugadores pensaran en qué habían hecho ellos para merecer semejante castigo. El 3-1 llegó en una jugada en la frontal del área en la que la presión rival, la falta de compenetración entre los defensas y, una vez más, la suerte ponían muy difícil al MásMóvil voltear la situación. El “matador” del Portland robó el balón y, “a lo Juan Palomo”, batió con un disparo raso que Isma casi evita, pero que no pudo más que ver como entraba en su arco. El MásMóvil veía como, sin poder hacer nada, el partido se le ponía en contra. El Portland apenas había lanzado 4 veces a puerta y gobernaba el marcador por dos goles de diferencia. A pesar de los esfuerzos en el ocaso del primer tiempo, el resultado permanecería inmutable cuando el colegiado decretó el descanso.

-          Al regreso al terreno de juego, ambos conjuntos salieron decididos a defender con orgullo sus posturas. Los azul oscuro se replegaron y se limitaron a jugar a la contra, práctica que sería, a la postre, muy eficaz. Las “avispas” se plantaron en el terreno de juego indecisos, sin una referencia clara y con las ideas poco claras. Guiados por la inercia y por las ganas de remontar, los telefónicos se volcaron en el área rival. Sin embargo, ninguno de los integrantes del equipo era consciente de que la figura del arquero del Portland se iba a convertir en un muro infranqueable. El área que comandaba estaba sitiada por el MásMóvil. El asedio era constante, pero en plena oleada ofensiva. El equipo caería herido de muerte en un contraataque, cuando se cumplía el primer tercio del segundo período. Un córner buscando el gol que acercara a los telefónicos en el marcador y el despeje del balón dio inicio a la jugada del 4-1. El balón largo superó la línea de la medular y, con la defensa un poco atrasada, el delantero del Portland alcanzó el cuero. Con ayuda de la diosa Fortuna se anticipó a la zaga y encaró la portería ya defendida por Javo. El gol llegaría en jugada individual, en plena carrera se frenó, recortó y chutó con potencia y colocación con el interior de la zurda batiendo al cancerbero suplente. Este gol apuntilló a un equipo tocado moralmente por los varapalos recibidos a lo largo del choque.

-          Desde el banquillo llegó el único intentó de revolución, evocando tiempos pretéritos, el cuerpo técnico planteó un esquema táctico con un solo defensa jugándose el todo por el todo. Diego, en primer lugar, y Jandro, con posterioridad, fueron el estandarte del baluarte defensivo. Por irónico que parezca, el Portland apenas creó peligro con esta nueva alineación. Si antes, el área defendida por los azul marino, era ya un lugar cercado, a partir de ahora se iba a convertir en una obsesión para la delantera negriamarilla que iba a ver como la zaga del Portland se mostraría impávida ante el continuo asalto gracias a la confianza conferida por su portero. Este se iba a erigir como el verdadero héroe del encuentro, ayudado por su defensa, iba a desbaratar la amplia gama de ocasiones que iba a disponer el MásMóvil. Una tras otra, todas se quedaron en nada por el buen hacer defensivo, por los errores en el ataque o, simplemente, por suerte. Disparos de Manu que eran despejados por la defensa o atajados por el portero, varias ocasiones de Josué ninguneadas por el arquero, un mano a mano de Pablo con el guardameta salvado in extremis y varias jugadas más que quedaron en potencia de alcanzar el gol. Con el sino en contra, los franjinegros no pudieron hacer más que resignarse ante los acontecimientos.
En los últimos minutos, el partido se tensionó y el colegiado, muy diplomático, repartió una tarjeta para cada combinado señalando el final del encuentro con solo doce jugadores sobre el terreno de juego. Ambos equipos se saludaron deportivamente al término del encuentro y se marcharon a los vestuarios. Entre los telefónicos había un ambiente enrarecido fruto de la impiedad del destino para con unos jugadores que, pese a su casta y su coraje, les deja como farolillo rojo de la Liga.

MásMóvil 1 – 4 Portland
4/2/11
19:30
PD “El Ensanche”
Incidencias: Noche plácida en Alcalá, unos 7º C
                        y otros tantos espectadores.

lunes, 31 de enero de 2011

Sufriendo bajo la lluvia

MásMóvil 2 – 2 Sporting Alcalá
Ambos conjuntos empatan en un choque igualado y pasado por agua. Pablo y Paris marcaron para el MásMóvil y Flores repite golazo para el Sporting. El árbitro expulsa a Carlos en la misma jugada que da un gol previamente anulado.
-          El partido que enfrentaba al MásMóvil contra el Sporting Alcalá comenzó con un par de minutos de adelanto. El colegiado, que a la postre sería el auténtico protagonista del partido, anticipó el inicio del choque. Diego saludo a algunos de sus ex-compañeros y a su antiguo técnico.
Comienzo seco de las avispas
-          Tras el partido de ida, ambos conjuntos sabían a lo que se atenían y, por ello, comenzaron fuerte. La presión marcó los primeros minutos en la que el fútbol brilló por su ausencia y la falta de precisión dominaba el choque. El Sporting se la jugaba con un punta muy adelantado, mientras que el MásMóvil, con poca fortuna, buscaba más la jugada colectiva. Las “avispas” llegaban al área rival con relativa facilidad, pero tenían la pólvora mojada. Pablo no encontraba el hueco para tirar, a Manu no le salió su clásico disparo con rosca buscando el poste y los voleones de Miguel se marcharon por encima del larguero. La verdad que este comienzo era de mutuo tanteo, ninguno de los equipos conseguía llevar el peso del partido y las maquinarias aún estaban sin engrasar. Sin embargo, en una jugada de poca trascendencia, el balón rechazado por la defensa  telefónica cayó a los pies de Flores. El espigado centrocampista sportinguista batió con facilidad pasmosa a Alipio, mediado el primer período, con un derechazo seco, arriba, al ángulo, que se quedó anclado en las telarañas que poblaban la escuadra. Sin lugar a dudas el mejor del encuentro, GO-LA-ZO para adelantar a los azulones.
Siempre nos quedará Paris
-          El conjunto telefónico se quedó de piedra ante el tanto de los blues y parecía no tener capacidad de reacción. El Sporting se veía por delante en un partido en el que apenas había habido ocasiones. Por su parte el señor colegiado empezó su recital de errores pintando una serie de fueras de juego en contra del MásMóvil e invalidando varias jugadas de peligro que podrían haber supuesto un empate prematuro. Un testarazo de Josué, un par de córneres botados con peligro y alguna que otra jugada más al filo del off-side se marcharon al limbo por la pésima noche del trencilla. El partido marchaba al trán-trán, los equipos ofrecían poco fútbol y los porteros sufrían los extraños del mojado balón. Las primeras sustituciones del partido no parecían resolver la maraña que los azulones habían tejido en el centro del campo, pero claro, en la vida, hay quien nace con estrella y quien nace estrellado. En la vida, no hay como llegar y besar el santo. Así fue como el MásMóvil logró igualar el encuentro. Buscando una salida al intenso choque, una falta del Sporting más allá de la línea del medio campo permitió la entrada de Paris al terreno de juego. Sin duda, fue determinante. Salió directo hacia el área rival y el balón, templado por Diego, alcanzó su fugaz carrera. Saltó buscando el gol con coraje, alcanzó el cuero en un escorzo y remató con el hombro bajo, casi con el pecho, despistando al guardameta rival y haciendo subir la igualada al marcador. Con el poco fútbol mostrado, el empate era un resultado justo antes de finalizar el primer período. Sin embargo, un balón sin peligro alguno y el disparo potente del delantero sportinguista, ante el que Alipio pudo hacer algo más, adelantó a su equipo al filo del descanso. Un gol difícil de encajar para los negriamarillos que vieron que, sin un estilo claro, el Sporting lideraba el marcador al término de la primera mitad.

La lluvia desluce la revolución en el avispero
-          El tiempo de descanso le sirvió al MásMóvil para cambiar de formación. Retocó su 2-3-1 y salió a la segunda parte con tres líneas de dos jugadores. Esta renovación estratégica coincidió con la entrada al campo de alguien que no estaba invitado. La lluvia hizo acto de presencia y comenzó a regar el césped y a los propios jugadores de manera simultánea a la que el árbitro daba inicio al segundo tiempo. El conjunto telefónico salió decidido a remontar el partido y se lanzó a tumba abierta al área azulona. El campo estaba rapidísimo y el encuentro se pobló de imprecisiones. El árbitro, acomodado en la banda de los banquillos a la altura del medio del campo, empezó a calentar el choque señalando jugadas contrarias a las que todos los jugadores habían visto. Incluso llegó a increpar a algunos futbolistas e, incluso, al entrenador del Sporting que miraba incrédulo cómo le amenazaba con la expulsión cuando protestaba por primera vez. El juego negriamarillo mejoró sustancialmente con la nueva alineación, pero los ataques eran infructuosos y pronto comenzaron a sentir el nerviosismo propio del que quiere y no puede. El partido avanzaba y, poco a poco, la actuación arbitral iba minando la moral del MásMóvil. Josué, Miguel y parte del banquillo protestaban ostensiblemente al colegiado que hacía caso omiso.

Explosión de euforia y tensión
-          La segunda mitad llegaba a su cénit y el partido, aún con uno a dos, todavía estaba abierto. Desde el banquillo se tomó una arriesgada decisión, jugar con un defensa apoyado por Diego primero y él solo atrás después. El equipo telefónico se jugó el todo por el todo dejando la retaguardia descubierta y vulnerable a los contragolpes. Los franjinegros consiguieron embotellar al Sporting en su área. Movían la pelota de lado a lado, pero la delantera no encontraba el gol que supusiera el empate. Por su parte, la delantera sportinguista buscaba el contragolpe sin demasiada fortuna. Alipio jugaba adelantado y sacaba con celeridad para buscar a sus delanteros y perder el menor tiempo posible. El árbitro quería protagonismo y anuló un gol legal al MásMóvil por un fuera de juego posicional de Javo que nunca llega a participar en una jugada rematada con la testa por Diego y que habría repercutido en el marcador. Las protestas desde el avispero eran un auténtico griterío, pero el colegiado mantuvo su criterio. Contra todo y contra todos, el MásMóvil continuaba en busca del empate. Fue entonces cuando se produjo la acción clave del partido, la moviola de la jornada, lo que el ojo no vio y, en definitiva, la polémica que es la auténtica salsa del fútbol. Manu recibió en la frontal un balón blandito, buscó el hueco para disparar, armó la pierna y quiso chutar. El disparo salió mordido y le cayó a Pablo escorado dentro del área, en rigurosa posición legal. Chutó raso al palo corto y batió con fortuna al cancerbero blue, pero... ¡SORPRESA! El árbitro niega con el dedo que fuera gol, mientras, hasta los sportinguistas iban a sacar de centro. Desde la banda, Carlos perdió los papeles y clamaba contra “la puta vergüenza del arbitraje”. El propio colegiado se acercó a la banda y volteó la situación, expulsó al central y validó el gol para alegría de los telefónicos y ante la incredulidad de los azulones que veían como primero lo anulaban y ahora subía al marcador. Momento determinante del partido, apenas quedaban tres minutos y los negriamarillos habían obtenido un punto con polémica. Las últimas jugadas fueron el epílogo del asedio al área del Sporting. La última fue un saque de esquina botado por Miguel y repelido por la defensa. Aquí se acabó el partido, pero no para el colegiado que estaba empeñado en protagonizar el encuentro, mi crónica y los reportajes de la semana. Discutió con el banquillo azulón, se sintió desacreditado porque el expulsado mantenía su idea de que el gol no fue válido en un principio y así se marchó a su caseta. Allí aún duraba la polémica y duró hasta que, finalmente, decidió no sancionar al expulsado, convencido por las más de diez personas que con el conversaban.

Merece una mención especial la gran deportividad mostrada por el Sporting Alcalá, que apoyó al MásMóvil aún viéndose perjudicado por la decisión arbitral. Tanto entrenador como jugadores defendieron justicia ante el colegiado y se marcharon a los vestuarios conversando con los contrarios y dando por bueno el punto conseguido.
MásMóvil 3 - 4 Sporting
28/1/11
19:00
Parque Deportivo “Ensanche”
Incidencias: Partido sin público, bajo la lluvia
                   y a 5º C de temperatura. Una
                    expulsión y lio en el campo  y a
                    la salida del terreno de juego.
 

viernes, 28 de enero de 2011

Las "avispas" se congelan

MásMóvil 3 - 4 Inter Mitente

El MásMóvil deja escapar tres puntos de oro en la gélida noche alcalaína. Los goles de Pablo, Manu y Diego quedaron eclipsados ante la belleza del segundo tanto interista. Sensaciones agridulces después de haber empezado el año con victoria.

- El partido comenzó con retraso en medio de las quejas de los futbolistas que eran quiénes sufrían las inclemencias del tiempo. Lo que parecía una oportunidad para que el MásMóvil se reivindicara, no iba a ser, precisamente, un cuento de hadas.

Comienzo titubeante y la chispa que prendió la mecha
- Después de estar realizando ejercicios de calentamiento durante más de diez minutos y con el partido retrasado ya veinte minutos, la figura del colegiado emergió del túnel de vestuarios. Al árbitro le entraron las prisas por entrar y, sin más dilación, decretó el inicio del encuentro. Los primeros minutos no fueron un alto el fuego, ambos rivales se conocían del partido de la primera vuelta y los componentes del Inter sabían que si a la delantera de las "avispas" le das la mano, te coge el brazo entero. De modo que se lanzaron vertiginosamente hacia la portería de Alipio y los telefónicos tuvieron que defenderse de esta verticalidad como gato panza arriba. Justo cuando los interistas parecían bajar los brazos, un pase horizontal en la defensa del MásMóvil, lleno de riesgo, que se quedó corto, unido a la picardía del delantero rival supuso que el 0-1 subiera al marcador. El arquero telefónico nada pudo hacer ante la definición del delantero interista, digna del más sigiloso asesino del área. Este tanto marcó un antes y un después en la actitud de los jugadores del MásMóvil sobre el terreno de juego. El gol despertó la bestia que los negriamarillos llevan dentro. Apenas se había sacado de centro, cuando el balón ya estaba en la frontal del área rojilla. En esta dulce posición se acomodó Manu el balón y, de disparo raso cruzado, mandó el esférico directamente al fondo de las mallas. El 1-1 devolvía, con justicia, las tablas al electrónico.

El día en que Diego se convirtió en Don Diego
- Con el empate, el Inter volvía a la carga. En estos momentos difíciles, surgen los mariscales del centro del campo y, por lo visto, Diego no estaba dispuesto a que el partido llegase con empate al descanso. Bajó, subió, volvió a bajar, subió de nuevo y volvió a bajar otra vez. Desde la línea del medio, apoyaba a la defensa haciendo gala de resistencia física y subía el balón mostrando que sus entrenamientos dan frutos. Primero avisó al cancerbero rojillo en una jugada individual en la que se fue por velocidad, ganó la línea de fondo y su disparo cruzado se marchó paralelo al marco rival. A la segunda ocasión no volvió a perdonar. Se marchó de sus marcadores, penetró en el área rival y batió al portero con un tiro potente y dirigido a la escuadra. En dos jugadas prácticamente puso a su equipo por delante. De aquí al descanso, el partido se enrocó. Ninguno de los dos conjuntos fue capaz de crear ninguna jugada de peligro y el choque llegaba de esta guisa al descanso. Por vez primera en lo que va de temporada, el MásMóvil se marchaba por delante en el marcador al final del primer período. En los banquillos poco más se podía decir, pero esta victoria en el primer parcial iba a resultar un regalo envenenado al término de la segunda.

De la sentencia a la catástrofe
- El segundo período se iluminaba para los negriamarillos. Al poco de iniciarse, una jugada colectiva, un balón al hueco hacia Manu, cedido para Pablo, al que el cuero llega aterciopelado y del que salió de sus nuevas botas con una violencia hiperbólica. El 3-1 imperaba en el marcador, el MásMóvil gobernaba el encuentro y dejaba al Inter con un hilo de vida y a merced de su pegada. Cuando más dulce se ponía el partido, con la balanza decantada a su favor, los jugadores telefónicos se relajaron. Una bajada de brazos general, unida a una serie de desafortunadas acciones tácticas, dieron inicio a la debacle que se cernía sobre el MásMóvil. Al poco del tanto del capitán, una jugada individual del delantero interista supuso la reducción de la distancia en el marcador. El killer rival recortó en el interior del área, tras su internada, y puso el balón en la mismísima escuadra con un sutil toque con el interior de su zurda. Apenas habían asumido los conjuntos el cambio en el resultado, un despiste defensivo, una jugada afortunada y un disparo acertado llevó el empate al tanteador. Sin apenas juego de por medio y en plena crisis táctica negriamarilla, el punta rojillo encontró una autovía entre los dos centrales, encaró a Alipio y lo batió con una facilidad pasmosa. En menos de lo que canta un gallo, el Inter había volteado el marcador y se había colocado por delante.

Querer y no poder
- Los últimos diez minutos fueron la viva imagen de la frustración. Las "avispas" probaron todo lo habido y por haber: por las bandas, por el centro, con jugadas de elaboración, al pelotazo largo, de saques de banda y de córners, mas nada se consiguió obtener de estas jugadas. El equipo se volcó hacia el área rival, pero la mala fortuna se cebó con Paris, Miguel, Javo, Pablo y Josué, al que el arquero sacó un tiró cruzado in extremis cuando en su conjunto ya se cantaba el gol. Tanta vocación ofensiva se tradujo en peligrosas contras rojillas, que por el buen hacer de la defensa y por el ansia por marcar de algunos jugadores no llegaron a buen puerto. Los últimos minutos del choque adquirieron tintes dramáticos. Desde el banquillo telefónico surgían controvertidas decisiones en las sustituciones. Pero, a pesar de la acumulación de errores "no forzados", el MásMóvil pudo lograr el empate en la última acción de la noche. Echemos una mirada atrás en el tiempo, por vez primera en lo que va de temporada el equipo franjinegro gobernaba el partido con solvencia. Tras verse con los tres puntos en la mano, la derrota se le echó encima como una manada de lobos devora a un cordero indefenso. Con todo perdido, el empate era más que un solo punto, tomaba un valor psicológico. Cuando no el día no está de ganar... Un balón colgado al corazón del área que Javo no acierta a rematar y tan solo peina pasa por delante de Miguel que ve, impotente, como el esférico está fuera de su alcance y, entre un cúmulo de despropósitos defensivos, pasa por delante de Paris que pega al aire. No pudo ser. El árbitro pito el final del gélido partido y los negriamarillos, siempre deportivos, se marcharon cabizbajos pero felicitando a sus rivales por su gran remontada.

MásMóvil 3 - 4 Inter Mitente
21/1/11
19:30 h
Ciudad Deportiva Municipal "El Juncal"
Campo 1
Incidencias: El partido comenzó con 20
                 minutos de retraso ante la 
                          atenta mirada de 3 espectadoras
             en la fría noche alcalaína

domingo, 16 de enero de 2011

¡Año Nuevo, MásMóvil Nuevo!

Celtic 3 - 4 MásMóvil

Las “avispas” ganan un partido marcado por los errores del colegiado. El encuentro fue de ida y vuelta. Deciden los goles de Pablo, Manu y Diego.
-          Después de unas largas vacaciones de Navidad, el MásMóvil volvía a los terrenos de juego tras la derrota en la última jornada de 2010 ante el Napoli. Después de la tormenta llegó la calma a orillas del Henares. El partido comenzaba bajo los focos del Campo 3 del Juncal, en la banda se agolpaban seguidores del Celtic, las apasionadas novias de los integrantes del equipo negriamarillo e Ismael, baja en este partido.

A penalti por área
-           El balón echó a rodar, puesto en juego por el conjunto visitante. Los primeros minutos fueron de tanteo, ambos conjuntos  desplegaron sus formaciones en el césped e intentaron imponer sus modos de juego. El MásMóvil comenzó a trenzar jugadas y enviar balones largos a los extremos y al punta, aunque la férrea defensa de los verdes hizo estériles cualquier intento de abrir el marcador. Cuando más enrocado parecían los equipos, un balón lateral, sin apenas peligro, se coló en el área de Alipio. El guardameta salió a toda velocidad al mano a mano contra el delantero céltico para evitar el gol. Tales fueron sus ganas de llegar al corte que pasó por encima del killer rival como un tren y el trencilla señaló pena máxima. El lanzamiento, ajustado al palo derecho del portero, entró tras intuir Alipio la dirección del balón y tras acariciarlo con las yemas de las manoplas. El equipo telefónico se rehizo del varapalo y continuó con su fútbol de asociación. Después de numerosos intentos por las bandas, un balón a la espalda de la defensa llegó a Simón. El delantero, haciendo un alarde de sangre fría, paró el balón frente al portero y, cuando se disponía a definir, el cancerbero rival se lo llevó por delante provocando penalti. Una vez más, el capitán, luciendo sus galones, cogió el balón, lo colocó en el punto y lanzó. La ejecución, potente y colocada con rosca al palo izquierdo del portero, puso las tablas en el marcador.
Tregua hasta el término de la primera mitad
-          El gol dio alas al MásMóvil que se hizo dueño de la segunda parte. Comenzó a hilvanar jugadas desde atrás y llegaba hasta el área demostrando criterio en la elaboración del juego. Los extremos ganaban la espalda a la defensa, pero los centros no trascendían gran peligro para el área del Celtic. El portero céltico se llevó un susto en par de acciones a balón parado, un tiro lejano de Diego se marchó por encima del larguero y una falta colgada por Carlos no acertó nadie a rematarla y tocó el poste por fuera. Cuando más volcadas estaban las “avispas”, una contra de los verdes pudo convertirse en gol de no ser por la intervención de Carlos, reconvertido como central. Sin apenas  acciones destacadas, unos balones peligrosos de Miguel y Manu que quedaron en nada, el partido llegó al descanso.
Reanudación a la inglesa
-          Los verdes sacaron de centro para comenzar el segundo tiempo. Los primeros diez minutos de este período fueron muy ingleses. Ambos conjuntos mostraron un fútbol muy directo hacia el marco rival y abandonaron por un tiempo el toque. El choque se convirtió en un correcalles en el que el balón salía conducido desde atrás tan pronto desde un área como desde la otra. En un balón largo desde la defensa del Celtic, Diego tocó el esférico, tras intentar cortar el pase, y el cuero llegó a las manos de Alipio. El colegiado interpretó cesión, quizás fue el único que vio algo punible en la acción, pero la falta sancionada pudo marcar el rumbo del partido. Afortunadamente, la delantera telefónica no estaba por la labor. El arquero colocó la barrera y los defensas cubrieron a los delanteros, pero el lanzador, con calidad y picardía y con la colaboración del rematador, vio el hueco entre los zagueros y se adelantaron en el electrónico. El encuentro se volvió de contacto. Las conducciones de balón de Diego acababan con un reguero de jugadores rivales en el suelo que habían intentado cortar jugada, un encontronazo de Miguel con un contrario y una dura entrada de Javi son la prueba que alcanzó el desarrollo del partido. El árbitro, muy desafortunado en su labor, no pitó faltas claras y tampoco permitió que el juego alcanzara fluidez.
Locura: empate, decepción y euforia
-          El MásMóvil no podía permitirse comenzar el año con una derrota, por lo que desde el banquillo se dieron instrucciones para pasar a una formación más ofensiva. La apuesta dio resultado, puesto que nada más producirse los cambios llegó el tanto que ponía el 2-2 en el marcador. Miguel bota un córner al corazón del área, Diego se eleva en el aire y remata poniendo el balón muy lejos del alcance del portero. El empate ponía los tres puntos a tiro de las “avispas”. Pero sin más dilación y nada más sacar de centro, una jugada diagonal por la banda derecha en la que el extremo del Celtic ganó la línea de fondo se convirtió en el tanto que les volvía a poner por delante, aunque a la postre sería fútil. El rápido jugador de banda batió por bajo a Alipio con gran técnica y cruzando el balón con el exterior al palo largo, cabe señalar que el cuero rebotó en la madera antes de besar las mallas. Tras unos minutos sin novedad, el esférico cayó en las botas de Manu que, tras encarar al portero, definió con frialdad y sobriedad y logró el tanto que devolvía el empate al marcador. El encuentro alcanzaba así su recta final. En estos momentos, el MásMóvil parecía más entero, física y tácticamente hablando y, gracias a ello, consiguió llevarse el partido. Después de varios intentos que quedaron en nada, Manu volvió a encarar al guardameta céltico, chutó por abajo, con el interior, pero el balón fue rechazado. El balón le cayó, con fortuna, a Pablo que, desde el punto de penalti, marcó el tanto, en un prodigioso testarazo, que supondría la victoria. En los últimos minutos, el conjunto negriamarillo funcionó como bloque, defendían todos juntos y los cambios de formación permitieron cerrar el partido con tranquilidad.

-          El partido finalizó con el 3-4 brillando en el electrónico. Los jugadores se saludaron deportivamente al término del encuentro y los telefónicos se marcharon al vestuario con la cabeza alta y conscientes de haber cumplido con su deber. Los tres puntos se quedan en casa y para evitar malos augurios, comienzan el año con victoria.

Celtic 3 - 4 MásMóvil
19:30
14/1/2011
Ciudad Deportiva Municipal “El Juncal”
Campo 3
Incidendcias: Unas decenas de personas de público
                              en una noche de temperatura agradable.