viernes, 28 de enero de 2011

Las "avispas" se congelan

MásMóvil 3 - 4 Inter Mitente

El MásMóvil deja escapar tres puntos de oro en la gélida noche alcalaína. Los goles de Pablo, Manu y Diego quedaron eclipsados ante la belleza del segundo tanto interista. Sensaciones agridulces después de haber empezado el año con victoria.

- El partido comenzó con retraso en medio de las quejas de los futbolistas que eran quiénes sufrían las inclemencias del tiempo. Lo que parecía una oportunidad para que el MásMóvil se reivindicara, no iba a ser, precisamente, un cuento de hadas.

Comienzo titubeante y la chispa que prendió la mecha
- Después de estar realizando ejercicios de calentamiento durante más de diez minutos y con el partido retrasado ya veinte minutos, la figura del colegiado emergió del túnel de vestuarios. Al árbitro le entraron las prisas por entrar y, sin más dilación, decretó el inicio del encuentro. Los primeros minutos no fueron un alto el fuego, ambos rivales se conocían del partido de la primera vuelta y los componentes del Inter sabían que si a la delantera de las "avispas" le das la mano, te coge el brazo entero. De modo que se lanzaron vertiginosamente hacia la portería de Alipio y los telefónicos tuvieron que defenderse de esta verticalidad como gato panza arriba. Justo cuando los interistas parecían bajar los brazos, un pase horizontal en la defensa del MásMóvil, lleno de riesgo, que se quedó corto, unido a la picardía del delantero rival supuso que el 0-1 subiera al marcador. El arquero telefónico nada pudo hacer ante la definición del delantero interista, digna del más sigiloso asesino del área. Este tanto marcó un antes y un después en la actitud de los jugadores del MásMóvil sobre el terreno de juego. El gol despertó la bestia que los negriamarillos llevan dentro. Apenas se había sacado de centro, cuando el balón ya estaba en la frontal del área rojilla. En esta dulce posición se acomodó Manu el balón y, de disparo raso cruzado, mandó el esférico directamente al fondo de las mallas. El 1-1 devolvía, con justicia, las tablas al electrónico.

El día en que Diego se convirtió en Don Diego
- Con el empate, el Inter volvía a la carga. En estos momentos difíciles, surgen los mariscales del centro del campo y, por lo visto, Diego no estaba dispuesto a que el partido llegase con empate al descanso. Bajó, subió, volvió a bajar, subió de nuevo y volvió a bajar otra vez. Desde la línea del medio, apoyaba a la defensa haciendo gala de resistencia física y subía el balón mostrando que sus entrenamientos dan frutos. Primero avisó al cancerbero rojillo en una jugada individual en la que se fue por velocidad, ganó la línea de fondo y su disparo cruzado se marchó paralelo al marco rival. A la segunda ocasión no volvió a perdonar. Se marchó de sus marcadores, penetró en el área rival y batió al portero con un tiro potente y dirigido a la escuadra. En dos jugadas prácticamente puso a su equipo por delante. De aquí al descanso, el partido se enrocó. Ninguno de los dos conjuntos fue capaz de crear ninguna jugada de peligro y el choque llegaba de esta guisa al descanso. Por vez primera en lo que va de temporada, el MásMóvil se marchaba por delante en el marcador al final del primer período. En los banquillos poco más se podía decir, pero esta victoria en el primer parcial iba a resultar un regalo envenenado al término de la segunda.

De la sentencia a la catástrofe
- El segundo período se iluminaba para los negriamarillos. Al poco de iniciarse, una jugada colectiva, un balón al hueco hacia Manu, cedido para Pablo, al que el cuero llega aterciopelado y del que salió de sus nuevas botas con una violencia hiperbólica. El 3-1 imperaba en el marcador, el MásMóvil gobernaba el encuentro y dejaba al Inter con un hilo de vida y a merced de su pegada. Cuando más dulce se ponía el partido, con la balanza decantada a su favor, los jugadores telefónicos se relajaron. Una bajada de brazos general, unida a una serie de desafortunadas acciones tácticas, dieron inicio a la debacle que se cernía sobre el MásMóvil. Al poco del tanto del capitán, una jugada individual del delantero interista supuso la reducción de la distancia en el marcador. El killer rival recortó en el interior del área, tras su internada, y puso el balón en la mismísima escuadra con un sutil toque con el interior de su zurda. Apenas habían asumido los conjuntos el cambio en el resultado, un despiste defensivo, una jugada afortunada y un disparo acertado llevó el empate al tanteador. Sin apenas juego de por medio y en plena crisis táctica negriamarilla, el punta rojillo encontró una autovía entre los dos centrales, encaró a Alipio y lo batió con una facilidad pasmosa. En menos de lo que canta un gallo, el Inter había volteado el marcador y se había colocado por delante.

Querer y no poder
- Los últimos diez minutos fueron la viva imagen de la frustración. Las "avispas" probaron todo lo habido y por haber: por las bandas, por el centro, con jugadas de elaboración, al pelotazo largo, de saques de banda y de córners, mas nada se consiguió obtener de estas jugadas. El equipo se volcó hacia el área rival, pero la mala fortuna se cebó con Paris, Miguel, Javo, Pablo y Josué, al que el arquero sacó un tiró cruzado in extremis cuando en su conjunto ya se cantaba el gol. Tanta vocación ofensiva se tradujo en peligrosas contras rojillas, que por el buen hacer de la defensa y por el ansia por marcar de algunos jugadores no llegaron a buen puerto. Los últimos minutos del choque adquirieron tintes dramáticos. Desde el banquillo telefónico surgían controvertidas decisiones en las sustituciones. Pero, a pesar de la acumulación de errores "no forzados", el MásMóvil pudo lograr el empate en la última acción de la noche. Echemos una mirada atrás en el tiempo, por vez primera en lo que va de temporada el equipo franjinegro gobernaba el partido con solvencia. Tras verse con los tres puntos en la mano, la derrota se le echó encima como una manada de lobos devora a un cordero indefenso. Con todo perdido, el empate era más que un solo punto, tomaba un valor psicológico. Cuando no el día no está de ganar... Un balón colgado al corazón del área que Javo no acierta a rematar y tan solo peina pasa por delante de Miguel que ve, impotente, como el esférico está fuera de su alcance y, entre un cúmulo de despropósitos defensivos, pasa por delante de Paris que pega al aire. No pudo ser. El árbitro pito el final del gélido partido y los negriamarillos, siempre deportivos, se marcharon cabizbajos pero felicitando a sus rivales por su gran remontada.

MásMóvil 3 - 4 Inter Mitente
21/1/11
19:30 h
Ciudad Deportiva Municipal "El Juncal"
Campo 1
Incidencias: El partido comenzó con 20
                 minutos de retraso ante la 
                          atenta mirada de 3 espectadoras
             en la fría noche alcalaína

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