lunes, 31 de enero de 2011

Sufriendo bajo la lluvia

MásMóvil 2 – 2 Sporting Alcalá
Ambos conjuntos empatan en un choque igualado y pasado por agua. Pablo y Paris marcaron para el MásMóvil y Flores repite golazo para el Sporting. El árbitro expulsa a Carlos en la misma jugada que da un gol previamente anulado.
-          El partido que enfrentaba al MásMóvil contra el Sporting Alcalá comenzó con un par de minutos de adelanto. El colegiado, que a la postre sería el auténtico protagonista del partido, anticipó el inicio del choque. Diego saludo a algunos de sus ex-compañeros y a su antiguo técnico.
Comienzo seco de las avispas
-          Tras el partido de ida, ambos conjuntos sabían a lo que se atenían y, por ello, comenzaron fuerte. La presión marcó los primeros minutos en la que el fútbol brilló por su ausencia y la falta de precisión dominaba el choque. El Sporting se la jugaba con un punta muy adelantado, mientras que el MásMóvil, con poca fortuna, buscaba más la jugada colectiva. Las “avispas” llegaban al área rival con relativa facilidad, pero tenían la pólvora mojada. Pablo no encontraba el hueco para tirar, a Manu no le salió su clásico disparo con rosca buscando el poste y los voleones de Miguel se marcharon por encima del larguero. La verdad que este comienzo era de mutuo tanteo, ninguno de los equipos conseguía llevar el peso del partido y las maquinarias aún estaban sin engrasar. Sin embargo, en una jugada de poca trascendencia, el balón rechazado por la defensa  telefónica cayó a los pies de Flores. El espigado centrocampista sportinguista batió con facilidad pasmosa a Alipio, mediado el primer período, con un derechazo seco, arriba, al ángulo, que se quedó anclado en las telarañas que poblaban la escuadra. Sin lugar a dudas el mejor del encuentro, GO-LA-ZO para adelantar a los azulones.
Siempre nos quedará Paris
-          El conjunto telefónico se quedó de piedra ante el tanto de los blues y parecía no tener capacidad de reacción. El Sporting se veía por delante en un partido en el que apenas había habido ocasiones. Por su parte el señor colegiado empezó su recital de errores pintando una serie de fueras de juego en contra del MásMóvil e invalidando varias jugadas de peligro que podrían haber supuesto un empate prematuro. Un testarazo de Josué, un par de córneres botados con peligro y alguna que otra jugada más al filo del off-side se marcharon al limbo por la pésima noche del trencilla. El partido marchaba al trán-trán, los equipos ofrecían poco fútbol y los porteros sufrían los extraños del mojado balón. Las primeras sustituciones del partido no parecían resolver la maraña que los azulones habían tejido en el centro del campo, pero claro, en la vida, hay quien nace con estrella y quien nace estrellado. En la vida, no hay como llegar y besar el santo. Así fue como el MásMóvil logró igualar el encuentro. Buscando una salida al intenso choque, una falta del Sporting más allá de la línea del medio campo permitió la entrada de Paris al terreno de juego. Sin duda, fue determinante. Salió directo hacia el área rival y el balón, templado por Diego, alcanzó su fugaz carrera. Saltó buscando el gol con coraje, alcanzó el cuero en un escorzo y remató con el hombro bajo, casi con el pecho, despistando al guardameta rival y haciendo subir la igualada al marcador. Con el poco fútbol mostrado, el empate era un resultado justo antes de finalizar el primer período. Sin embargo, un balón sin peligro alguno y el disparo potente del delantero sportinguista, ante el que Alipio pudo hacer algo más, adelantó a su equipo al filo del descanso. Un gol difícil de encajar para los negriamarillos que vieron que, sin un estilo claro, el Sporting lideraba el marcador al término de la primera mitad.

La lluvia desluce la revolución en el avispero
-          El tiempo de descanso le sirvió al MásMóvil para cambiar de formación. Retocó su 2-3-1 y salió a la segunda parte con tres líneas de dos jugadores. Esta renovación estratégica coincidió con la entrada al campo de alguien que no estaba invitado. La lluvia hizo acto de presencia y comenzó a regar el césped y a los propios jugadores de manera simultánea a la que el árbitro daba inicio al segundo tiempo. El conjunto telefónico salió decidido a remontar el partido y se lanzó a tumba abierta al área azulona. El campo estaba rapidísimo y el encuentro se pobló de imprecisiones. El árbitro, acomodado en la banda de los banquillos a la altura del medio del campo, empezó a calentar el choque señalando jugadas contrarias a las que todos los jugadores habían visto. Incluso llegó a increpar a algunos futbolistas e, incluso, al entrenador del Sporting que miraba incrédulo cómo le amenazaba con la expulsión cuando protestaba por primera vez. El juego negriamarillo mejoró sustancialmente con la nueva alineación, pero los ataques eran infructuosos y pronto comenzaron a sentir el nerviosismo propio del que quiere y no puede. El partido avanzaba y, poco a poco, la actuación arbitral iba minando la moral del MásMóvil. Josué, Miguel y parte del banquillo protestaban ostensiblemente al colegiado que hacía caso omiso.

Explosión de euforia y tensión
-          La segunda mitad llegaba a su cénit y el partido, aún con uno a dos, todavía estaba abierto. Desde el banquillo se tomó una arriesgada decisión, jugar con un defensa apoyado por Diego primero y él solo atrás después. El equipo telefónico se jugó el todo por el todo dejando la retaguardia descubierta y vulnerable a los contragolpes. Los franjinegros consiguieron embotellar al Sporting en su área. Movían la pelota de lado a lado, pero la delantera no encontraba el gol que supusiera el empate. Por su parte, la delantera sportinguista buscaba el contragolpe sin demasiada fortuna. Alipio jugaba adelantado y sacaba con celeridad para buscar a sus delanteros y perder el menor tiempo posible. El árbitro quería protagonismo y anuló un gol legal al MásMóvil por un fuera de juego posicional de Javo que nunca llega a participar en una jugada rematada con la testa por Diego y que habría repercutido en el marcador. Las protestas desde el avispero eran un auténtico griterío, pero el colegiado mantuvo su criterio. Contra todo y contra todos, el MásMóvil continuaba en busca del empate. Fue entonces cuando se produjo la acción clave del partido, la moviola de la jornada, lo que el ojo no vio y, en definitiva, la polémica que es la auténtica salsa del fútbol. Manu recibió en la frontal un balón blandito, buscó el hueco para disparar, armó la pierna y quiso chutar. El disparo salió mordido y le cayó a Pablo escorado dentro del área, en rigurosa posición legal. Chutó raso al palo corto y batió con fortuna al cancerbero blue, pero... ¡SORPRESA! El árbitro niega con el dedo que fuera gol, mientras, hasta los sportinguistas iban a sacar de centro. Desde la banda, Carlos perdió los papeles y clamaba contra “la puta vergüenza del arbitraje”. El propio colegiado se acercó a la banda y volteó la situación, expulsó al central y validó el gol para alegría de los telefónicos y ante la incredulidad de los azulones que veían como primero lo anulaban y ahora subía al marcador. Momento determinante del partido, apenas quedaban tres minutos y los negriamarillos habían obtenido un punto con polémica. Las últimas jugadas fueron el epílogo del asedio al área del Sporting. La última fue un saque de esquina botado por Miguel y repelido por la defensa. Aquí se acabó el partido, pero no para el colegiado que estaba empeñado en protagonizar el encuentro, mi crónica y los reportajes de la semana. Discutió con el banquillo azulón, se sintió desacreditado porque el expulsado mantenía su idea de que el gol no fue válido en un principio y así se marchó a su caseta. Allí aún duraba la polémica y duró hasta que, finalmente, decidió no sancionar al expulsado, convencido por las más de diez personas que con el conversaban.

Merece una mención especial la gran deportividad mostrada por el Sporting Alcalá, que apoyó al MásMóvil aún viéndose perjudicado por la decisión arbitral. Tanto entrenador como jugadores defendieron justicia ante el colegiado y se marcharon a los vestuarios conversando con los contrarios y dando por bueno el punto conseguido.
MásMóvil 3 - 4 Sporting
28/1/11
19:00
Parque Deportivo “Ensanche”
Incidencias: Partido sin público, bajo la lluvia
                   y a 5º C de temperatura. Una
                    expulsión y lio en el campo  y a
                    la salida del terreno de juego.
 

viernes, 28 de enero de 2011

Las "avispas" se congelan

MásMóvil 3 - 4 Inter Mitente

El MásMóvil deja escapar tres puntos de oro en la gélida noche alcalaína. Los goles de Pablo, Manu y Diego quedaron eclipsados ante la belleza del segundo tanto interista. Sensaciones agridulces después de haber empezado el año con victoria.

- El partido comenzó con retraso en medio de las quejas de los futbolistas que eran quiénes sufrían las inclemencias del tiempo. Lo que parecía una oportunidad para que el MásMóvil se reivindicara, no iba a ser, precisamente, un cuento de hadas.

Comienzo titubeante y la chispa que prendió la mecha
- Después de estar realizando ejercicios de calentamiento durante más de diez minutos y con el partido retrasado ya veinte minutos, la figura del colegiado emergió del túnel de vestuarios. Al árbitro le entraron las prisas por entrar y, sin más dilación, decretó el inicio del encuentro. Los primeros minutos no fueron un alto el fuego, ambos rivales se conocían del partido de la primera vuelta y los componentes del Inter sabían que si a la delantera de las "avispas" le das la mano, te coge el brazo entero. De modo que se lanzaron vertiginosamente hacia la portería de Alipio y los telefónicos tuvieron que defenderse de esta verticalidad como gato panza arriba. Justo cuando los interistas parecían bajar los brazos, un pase horizontal en la defensa del MásMóvil, lleno de riesgo, que se quedó corto, unido a la picardía del delantero rival supuso que el 0-1 subiera al marcador. El arquero telefónico nada pudo hacer ante la definición del delantero interista, digna del más sigiloso asesino del área. Este tanto marcó un antes y un después en la actitud de los jugadores del MásMóvil sobre el terreno de juego. El gol despertó la bestia que los negriamarillos llevan dentro. Apenas se había sacado de centro, cuando el balón ya estaba en la frontal del área rojilla. En esta dulce posición se acomodó Manu el balón y, de disparo raso cruzado, mandó el esférico directamente al fondo de las mallas. El 1-1 devolvía, con justicia, las tablas al electrónico.

El día en que Diego se convirtió en Don Diego
- Con el empate, el Inter volvía a la carga. En estos momentos difíciles, surgen los mariscales del centro del campo y, por lo visto, Diego no estaba dispuesto a que el partido llegase con empate al descanso. Bajó, subió, volvió a bajar, subió de nuevo y volvió a bajar otra vez. Desde la línea del medio, apoyaba a la defensa haciendo gala de resistencia física y subía el balón mostrando que sus entrenamientos dan frutos. Primero avisó al cancerbero rojillo en una jugada individual en la que se fue por velocidad, ganó la línea de fondo y su disparo cruzado se marchó paralelo al marco rival. A la segunda ocasión no volvió a perdonar. Se marchó de sus marcadores, penetró en el área rival y batió al portero con un tiro potente y dirigido a la escuadra. En dos jugadas prácticamente puso a su equipo por delante. De aquí al descanso, el partido se enrocó. Ninguno de los dos conjuntos fue capaz de crear ninguna jugada de peligro y el choque llegaba de esta guisa al descanso. Por vez primera en lo que va de temporada, el MásMóvil se marchaba por delante en el marcador al final del primer período. En los banquillos poco más se podía decir, pero esta victoria en el primer parcial iba a resultar un regalo envenenado al término de la segunda.

De la sentencia a la catástrofe
- El segundo período se iluminaba para los negriamarillos. Al poco de iniciarse, una jugada colectiva, un balón al hueco hacia Manu, cedido para Pablo, al que el cuero llega aterciopelado y del que salió de sus nuevas botas con una violencia hiperbólica. El 3-1 imperaba en el marcador, el MásMóvil gobernaba el encuentro y dejaba al Inter con un hilo de vida y a merced de su pegada. Cuando más dulce se ponía el partido, con la balanza decantada a su favor, los jugadores telefónicos se relajaron. Una bajada de brazos general, unida a una serie de desafortunadas acciones tácticas, dieron inicio a la debacle que se cernía sobre el MásMóvil. Al poco del tanto del capitán, una jugada individual del delantero interista supuso la reducción de la distancia en el marcador. El killer rival recortó en el interior del área, tras su internada, y puso el balón en la mismísima escuadra con un sutil toque con el interior de su zurda. Apenas habían asumido los conjuntos el cambio en el resultado, un despiste defensivo, una jugada afortunada y un disparo acertado llevó el empate al tanteador. Sin apenas juego de por medio y en plena crisis táctica negriamarilla, el punta rojillo encontró una autovía entre los dos centrales, encaró a Alipio y lo batió con una facilidad pasmosa. En menos de lo que canta un gallo, el Inter había volteado el marcador y se había colocado por delante.

Querer y no poder
- Los últimos diez minutos fueron la viva imagen de la frustración. Las "avispas" probaron todo lo habido y por haber: por las bandas, por el centro, con jugadas de elaboración, al pelotazo largo, de saques de banda y de córners, mas nada se consiguió obtener de estas jugadas. El equipo se volcó hacia el área rival, pero la mala fortuna se cebó con Paris, Miguel, Javo, Pablo y Josué, al que el arquero sacó un tiró cruzado in extremis cuando en su conjunto ya se cantaba el gol. Tanta vocación ofensiva se tradujo en peligrosas contras rojillas, que por el buen hacer de la defensa y por el ansia por marcar de algunos jugadores no llegaron a buen puerto. Los últimos minutos del choque adquirieron tintes dramáticos. Desde el banquillo telefónico surgían controvertidas decisiones en las sustituciones. Pero, a pesar de la acumulación de errores "no forzados", el MásMóvil pudo lograr el empate en la última acción de la noche. Echemos una mirada atrás en el tiempo, por vez primera en lo que va de temporada el equipo franjinegro gobernaba el partido con solvencia. Tras verse con los tres puntos en la mano, la derrota se le echó encima como una manada de lobos devora a un cordero indefenso. Con todo perdido, el empate era más que un solo punto, tomaba un valor psicológico. Cuando no el día no está de ganar... Un balón colgado al corazón del área que Javo no acierta a rematar y tan solo peina pasa por delante de Miguel que ve, impotente, como el esférico está fuera de su alcance y, entre un cúmulo de despropósitos defensivos, pasa por delante de Paris que pega al aire. No pudo ser. El árbitro pito el final del gélido partido y los negriamarillos, siempre deportivos, se marcharon cabizbajos pero felicitando a sus rivales por su gran remontada.

MásMóvil 3 - 4 Inter Mitente
21/1/11
19:30 h
Ciudad Deportiva Municipal "El Juncal"
Campo 1
Incidencias: El partido comenzó con 20
                 minutos de retraso ante la 
                          atenta mirada de 3 espectadoras
             en la fría noche alcalaína